
REZ es un juego de United Games Artists que ya tiene sus años. Salió originalmente para la Dreamcast de SEGA en 2001 y un año más tarde para PS2. Rez, junto con ICO, es siempre motivo de discusión por parte de los jugadores más amantes de los debates chorras, dando una gama de discusiones ridículas acerca de si el video-juego es arte, si la abuela fuma o si la industria se ha vuelto el orinal de un chimpancé masón sentado en el sillón de un jefazo de Electronic Arts. Vamos, que REZ es un juego raro, raro, raro. Y se odia o se ama, no suele abundar el término medio.
El juego es, por definirlo de algun modo y por ponernos teóricos, un matamarcianos techno-geek bañado en MDMA. El modo de juego es un rail-shooter, donde tu mueves con el pad la mirilla para apuntar (ese cuadrado que se mueve) y tu personaje flota delante siguiendo a ésta. Todos los sonidos del juego están sincronizados con la música y segun va avanzando se van añadiendo sonidos sobre una base y formando una canción, llegando al subidón-subidón-subidón cuando aparece el clásico “monstruo final”. Todo ello acompañado en la pantalla de luces y formas, con una estética a lo TRON mezclado con luces de discoteca y la ventanita del Winamp esa que se mueve con la música. En cada fase de las 5 que tiene suena una base distinta, por supuesto technazo en todas ellas, como era de esperar en un título así. Y según el modo de jugar resultará una canción u otra. He aquí el trailer.
Con todo esto ya os podeis ir imaginando que la movida esta no se parece a ningun otro juego. Pero todavía falta el “argumento”, que es tela marinera. Estás dentro de una red de información y tienes que despertar a una Inteligencia Artificial femenina llamada “Eden”, que se ha quedado traspuesta entre tantos bytes puestos de éxtasis. Supuestamente el jugador viaja a través de firewalls con columnas persas, cables de red luminosos, proxys promiscuos con letras chinas, tarjetas ethernet disfrazadas de pirámide verde fosforito. O algo así, vaya. Todo ello acompañado de mensajes en plan consola de linux con un tipo de letra futurista a lo Wipeout. He ahí el toque geek del juego. Sin desperdicio. Cuando Tetsuya Mizuguchi, padre del invento, (un japonés, como era de esperar ¿donde si no van a hacer una cosa así?) y su fabuloso equipo Division 9 (SEGA) empezaron a concebir REZ, bautizaron al retoño “K-project”. La “K” venía de Kandinsky, el famoso pintor expresionista que pintaba manchitas de colores muy cucas, en cuyas ideas basaron el juego.
“Kandinsky visualizaba los sonidos como formas en sus obras, y su teoría era que todos los sonidos tienen sus propias formas, colores y movimientos. Nosotros nos inspiramos en este concepto de Kandisky y le respetamos profundamente, pretendemos crear una expresión de juego realmente envolvente. Este es el corazón de Rez” dice Mizuguchi.
Por otra parte, el nombre de Rez les vino por un tema de Underworld, una de las bandas de techno más míticas, autores del tema “Born Slippy” de la peli Trainspotting. Como se puede ver, las inspiraciones artísticas del juego no son moco de pavo: ¡Underworld y Kandisky! ¡La madre del cordero! 
Rez es un juego sorprendente y muy adictivo. Como los títulos de hace 15 años que jugabamos por primera vez de niños, hace sentir esa magia que hace quedarte empanado jugando mientras estás flipando en colores. Muy literal lo de flipar en colores. Más literal que esto, de hecho, no se pude. Jugar es una orgía para los oidos y para la vista, el modo de juego es tan simple como el cerebro de un político, además de divertido como los pioneros matamarcianos. Y el musicón resultante del juego es bastante bueno para su contexto. De hecho se puede ver en YouTube la que montaron en una discoteca con la presentación del juego para PS2 hace unos años, con el señor Mizuguchi a los platos digo…con el pad.
En la entrada del juego en la Wikipedia se menciona el toque a viaje de LSD y los alucinógenos en general que tiene el juego, y no van demasiado desencaminados en mencionar a las madres de todas las drogas. Lo que sí es cierto es que la experiencia que aporta REZ es única. REZ es capaz de absorver los sentidos y hacerlos bailar, a la vez que se desconecta del sofá y uno se sumerje en la psicodelia colorida y fiestera que ofrece, haciendole perder a uno la noción del tiempo por completo y quedarse idiota babeando delante del televisor moviendo las piernas al son de la música con el pad entre las manos. Cuando acabas la partida y tu mente vuelve al sofá notas que, en cierto modo, el fin de la partida se parece al fin de un viaje. O simplemente, el haber acabado una partida de REZ. ¿Es su equivalente? ¿Es REZ a la droga lo que el Gran Turismo es a la conducción? Pues lo mismo, oiga, lo mismo. Es un nada despreciable punto de vista. Un poco exagerado pero no está del todo mal en mencionarse. Entre las frikadas que se fabrican por el mundo y que obligatoriamente he de mencionar también en este artículo, existe un periférico opcional del juego, Rez Vibrator. Es un cacharro que se conecta al USB de la PS2 y vibra con la música. La peña lo usa para juguete sexual. Ya para completar la experiencia del juego, por si fuera poco. ¡Más orgía para los sentidos, señora, más todavía! ¡No se puede dar más por menos! Esto va completamente en serio. Buscad en ebay si no.
Si leyendo esta entrada os pica la curiosidad, haceros con el juego si teneis la PS2 o la DC. REZ es la rehostia. No os arrepentireis. Si no os pica la curiosidad, seguid jugando al Pro Evolution Soccer, hijos. Independientemente de que si el video-juego es el octavo arte o si el video-juego es una tortilla de patatas, REZ es un juegazo, adictivo, divertido, ultrapsicodélico, hecho con muy buen gusto y de lo poco verdaderamente novedoso que se ha hecho en estos ultimos tiempos. Luego ya las pretensiones artísticas, metafísicas o culinarias del video-juego se pueden discutir para quien lo quiera hacer. Yo ahí no entro. De momento.






[...] Siguiendo con los videojuegos, Ishii participó en REZ, un juego que salió para Dreamcast (más tarde en PS2) y que recientemente ha aparecido en el servicio de descarga de juegos XBox Live Arcade! para xbox360 luciendo una deliciosa alta definición. REZ, (de Tetsua Mizuguchi)es el súmun de los juegos “musicales” , el jugador dispara sobre cientos de objetivos y ,dependiendo de cómo lo haga, hace avanzar una canción ,techno of course, a la vez que se estimula con un apartado visual impecable. (Análisis de REZ aquí). Uno de los temas sobre los que avanzamos es de Ishii a parte de otras maravillas como Rock is Sponge de Jojouka [...]
pedazo de entrada, mancantao
estoy super deacuerdo con todo!